
El Ente Cultural de Tucumán expresa su profundo pesar por el fallecimiento de Luis Víctor “Pato” Gentilini, destacado músico, compositor, pianista, guitarrista y referente fundamental de la cultura tucumana.
Nacido en Catamarca el 14 de septiembre de 1931, Gentilini eligió Tucumán como lugar de pertenencia y construcción artística desde la década de 1950. A lo largo de una trayectoria de más de siete décadas desarrolló una obra singular, marcada por el diálogo entre el folclore y el tango, la búsqueda permanente de nuevas formas expresivas y una profunda sensibilidad poética.
Autodidacta, inquieto y estudioso, integró formaciones emblemáticas como Los Shalacos, La Salamanca, Portal y sus Cumpas, Huayna Sumaj y Matamba, dejando además un vasto repertorio de composiciones y arreglos que forman parte del patrimonio musical de la región.
Su figura estuvo estrechamente ligada a algunos de los nombres más importantes de la cultura argentina. Mantuvo una entrañable amistad con Atahualpa Yupanqui durante más de tres décadas y reconoció como maestros e influencias decisivas a Eduardo Cerúsico y al recordado “Chivo” Valladares, con quienes compartió la construcción de una mirada artística profundamente comprometida con la identidad cultural del noroeste argentino.
Dueño de una obra que abarcó zambas, chacareras, huaynos, vidalas, milongas y tangos, Gentilini entendía la música como una forma de diálogo y de búsqueda interior. Su producción artística se caracterizó por la autenticidad, la experimentación y el respeto por las raíces culturales, valores que lo convirtieron en una referencia ineludible para generaciones de músicos tucumanos.
Su legado trasciende las grabaciones, los escenarios y las partituras. Permanece vivo en la memoria de quienes compartieron con él la bohemia, la amistad, el aprendizaje y la pasión por la música como forma de expresión y encuentro.
El Ente Cultural de Tucumán acompaña a sus familiares, amigos, discípulos y a toda la comunidad artística en este momento de dolor, y rinde homenaje a un creador cuya obra constituye una parte invaluable de la historia cultural de nuestra provincia.
Hasta siempre, Pato Gentilini.

