JULIO JAVIER ACEVEDO

“Crímenes Colaterales”, ópera prima de Julio Javier Acevedo

Un thriller periodístico policial sobre un drama de la oscura Argentina de los años del proceso militar.

Para Julio Javier Acevedo fue una gran sorpresa que su novela quedara seleccionada para su publicación. “Ahora puedo decir que me considero un escritor, al ver plasmada mi obra en papel  y con la posibilidad de llegar a tantos potenciales lectores -algo no menor- en estos tiempos de pandemia”, así lo vivió el escritor, con el anhelo de que el Fondo Editorial Aconquija continúe acompañándolo con una nueva publicación. 

Es su primera novela publicada, pero el autor despuntó en el oficio de la escritura desde su puesto de trabajo como periodista; es también locutor profesional y  productor televisivo. Formado en la Universidad de Norte SantoTomás de Aquinio, y en la Universidad de la Plata, se desempeñó profesionalmente en diversos medios de comunicación, tanto radiales como televisivos.  

Crímenes colaterales es un thriller periodístico policial, que comienza con la misteriosa desaparición de un niño de 6 años de casa de sus padres una madrugada de 1974. Veinte años después, un periodista novato ingresa como pasante a un importante periódico de la capital, donde su jefe le asigna una tarea que lo conecta con  “El caso 1.9.74” sobre el niño desaparecido.  A partir de ese momento, el periodista comienza una nueva investigación sobre aquel extraño caso, que lo conducirá hasta el rincón más oscuro de la Argentina de aquellos años, develando el inimaginable secreto oculto de uno de los personajes más sanguinarios de nuestra historia. 

En una charla con el escritor, explica que el lector se encontrará con  una novela original, que lo atrapará desde sus primeras líneas por el suspenso de su narrativa y la construcción de cada uno de sus personajes, sorprendiendo por los giros e intriga que impregnan cada capítulo, y su inimaginable final.

-¿Cuáles son los temas que te interesaron desarrollar y por qué?

Como en cada una de mis novelas, lo que busco es sostenerme en el eterno enigma que encierra el accionar de la mente humana y jugar con eso. Trato de introducirme  en aquellos lugares oscuros y mover a personajes y situaciones como una partida de ajedrez, con la gran ventaja de saber con antelación quién saldrá victorioso y quién morderá el polvo. 

-¿Cómo es tu momento de escritura?

No me inspiro en nada ni en nadie en particular, solo trato de liberar mi imaginación y hacer que todo fluya. Me imagino como un arquitecto. Primero construyo la base de toda la historia de principio a fin, que tiene que ser sólida, verosímil y sin fisuras, para luego levantar las paredes con un relato sostenido en la intriga y en la descripción de cada uno de sus personajes. 

Al escribir busco simplemente entretener al lector, nada más.  Y encuentro en el thriller un género en el que puedo expresarme con facilidad. Me resulta  maravilloso el saber que sólo con la yemas de mis dedos y un teclado puedo llegar a dar vida a mis personajes y hacer lo que quiera con ellos, mientas el lector está expectante esperando que lo sorprenda. Me resulta muy satisfactorio y hasta excitante.