La primera semana de marzo contará con 2 estrenos de cine nacional en las salas del Espacio INCAA Tucumán. En la sala Hynes O’connor (San Martín 251) veremos el documental «La zorra y la Pampa» de la dupla de directores rosarinos Leandro Rovere y Nacho Sánchez Ordóñez.
En la sala del Teatro Orestes Caviglia veremos «Tenemos que hablar» escrita y dirigida por Mariano Galperín.
Entrada general $3000, estudiantes y jubilados $1500. Disponibles en boletería del Ente Cultural 1h antes de cada función.

Se verá: jueves 5, viernes 6 y sábado 7 de marzo, a las 20h
Un dúo de cineastas construye una zorra ferroviaria para retratar una región donde el tren de pasajeros es una ruina: la pampa húmeda argentina. Juntos intentan llevar el vehículo a destino, Espora, un pueblo donde se celebra “La fiesta de la zorra”.
Este domingo 8 de marzo, estrena «Tenemos que hablar» , una película que expone como sería una situación en la que la palabra brille por su ausencia. Dentro de su elenco se encuentran Marina Bellati, Marcelo Xicarts, Luis Ziembrowski, Guille Pfenning, Moro Angeleri, Diego Cremonesi, Malena Sánchez, Elvira Onetto y Francisco Garamona. La música, que está presente todo el tiempo para descontracturar la escena, estuvo a cargo de Ringo Galperín. Mientras que la fotografía fue responsabilidad de Alejandro Giuliani.

Se verá: domingo 8 y lunes 9 de marzo a las 20h y martes 10 de marzo a las 18h, en el Teatro Orestes Caviglia (San Martín 251).
Mónica organiza una cena de cumpleaños para Martín. En un mundo donde todos mienten, la única verdad está en los pensamientos.
Un grupo de parejas, con distintos tipos de relaciones entre ellos, se reúne a cenar para festejar el cumpleaños de uno de ellos, Martín. Sin embargo, y a pesar de que interactúen entre sí, cada uno está enfrascado en sus propios pensamientos. Problemas laborales, incomodidades personales, problemas de apuestas, sexo, ansiedad, cuándo se va a terminar la cena y se van a ir todos. La cabeza de todos está ensimismada en sí misma, llena de secretos que quieren esconder o deseos que necesitan salir. Pero nadie dice nada.
El elenco se compone de manera coral. Mónica, Martín, Tamás, Paula, Mika, el Bebu y Tony. Todos protagonistas, todo conocidos, nadie muy querido por nadie. Cada uno de ellos es dueño único de sus pensamientos y sus problemas. Y aunque se nieguen a compartirlos verbalmente con el resto, sus gestos los delatan. La ansiedad de Tomás, el desinterés del cumpleañero, la poca gracia y hasta desagrado que genera Tony. Todas estos sentimientos son, aparentemente, propios y disimulados, hasta que la cámara llega a la persona de al lado y el teatro se cae.

